El desamor por el campo ¿Qué está pasando por la mente de los Jóvenes?

Con gran preocupación hoy vemos que gran parte de los jóvenes colombianos les dá pereza coger un barretón, una hacha o la Pala como anteriormente se hacía en la búsqueda de un sustento para su estudio, para los chíritos o de llevar a la novia a comer un helado y en el mejor de los casos llevarla a una bailadita en la mejor caseta del pueblo.

Para la época de 1995 era muy común ver las fincas cafeteras abarrotadas por los recolectores de café. Hoy la realidad es otra los dueños de las fincas ruegan para que algunos de los jóvenes se ganen un jornal “Ha difícil señores”.

La mentalidad del Joven de antes estaba arraigada en las costumbres y avatares de la vida por los que tenían que atravesar para poder subsistir en el campo con callos en las manos, donde la luchaban para ver cada peso ganado con sudor y lágrimas muchas veces con hambre y a ocho horas a pie de la escuela o de la finca donde había que llegar “Que señoras épocas”

Los que rondan por los 40 años de edad pueden dar fé de ello; sin embargo la costumbre de orientar a los hijos por la senda de la agricultura pareciera que se espumara, muchos se preguntaran y eso ¿qué paso?  Algunas de las respuestas está en los agricultores que sueñan que sus hijos vayan a la ciudad a estudiar dejando a un lado el azadón para que aprendan la magia de la tecnología y así puedan ganar más billetico que en el noble campo que les vio crecer.

Muchos de los Jóvenes hoy día, se dedican a trabajar como moto ratones, en cultivos ilícitos o a la minería ilegal que dan más biyuyo y de manera fácil y rápida sin tantos callitos en la mano creyéndose los “putas de aguadas caldas” lo que está generando gran parte ese desamor por cultivar el café, el plátano, la yuca, el maíz entre otros. Esta manera de pensar y actuar de algunos jóvenes está acabando poco a poco con el relevo generacional donde a futuro en nuestras galerías y supermercados faltaran los productos alimenticios que le dan todo el perrenque y la energía al Colombiano de la crema y grasa como dijo “Cantinflas”.

La tecnología en parte también ha conllevado a que los muchachos del campo no lean un libro o vayan a la práctica de sus labores de siembra, sino que todo lo averiguan desde un celular recostado en la sala de la casa o en la dulce cama acabando con el diálogo familiar y el amor por el campo.

Si tenemos más sentido de pertenencia por el campo, reconocimiento económico y social con el sector campesino, mejorar las vías, infraestructura eléctrica y la educación direccionado al relevo generacional, se logrará que los jóvenes vean en el campo una opción de vida rentable sin dedicarse a otras labores ya sea legales o ilegales.

Finalmente recuerden que la famosa paz de “SANTOS” traerá a los campesinos más felicidad gracias a los bellos tratados de libre comercio, donde según el gobierno de la “prosperidad para todos” les ha dado todo para competirles a las multinacionales .….He he he he epa Colombia. 

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